El asombro como herramienta.
A diferencia de la magia convencional, el ilusionismo pedagógico no busca el engaño, sino el despertar cognitivo. Es el uso estratégico de técnicas de magia, principios de prestidigitación y diseño de la atención aplicados a objetivos educativos específicos.
Convertimos el efecto mágico en una herramienta de enseñanza donde el asombro actúa como pegamento del conocimiento.